Wolfstein
28/06/05, 12:54:37
Agrandes males, grandes soluciones y no hay otro más grande que Valentino Rossi. Así lo entiende también la compañía MoviStar tras perder a la joya de su corona, Daniel Pedrosa, que a partir de 2006 correrá en MotoGP defendiendo el color naranja de la escudería Repsol Honda, en vez del azul telefónico como era su deseo. Un palo difícil de asumir teniendo en cuenta que el bicampeón es una creación suya en la que se ha invertido mucho dinero y más ilusiones, pero que se superaría más fácilmente si, como es intención de la casa azul, consigue subirse a la moto de Rossi. Sólo desde ella podría olvidar el futuro junto a Pedrosa en la clase reina que tenía planeado.
Las negociaciones entre Yamaha y MoviStar ya han comenzado. Hubo cruce de llamadas durante el pasado GP de Holanda y las partes implicadas saben que el acuerdo será difícil de alcanzar porque, dinero aparte, la marca de los diapasones que ahora cumple su 50 aniversario tiene contrato en vigor con su actual patrocinador, Gauloises, hasta finales de 2006.
La firma española hará todo lo que esté en su mano para reparar el daño que le va a causar el paso a las filas enemigas del bicampeón español, y probable tricampeón cuando finalice la buena temporada que está firmando en 250cc. Sólo MoviStar sabe los beneficios que genera patrocinar a una figura como Pedrosa y por eso lanzó la casa por la ventana con una oferta a la desesperada que rondaba los 18 millones de euros con el fin de subirse el próximo año a las Honda oficiales del equipo Repsol.
Ese intento por colarse en corral ajeno hace que en la petrolera se vea con malos ojos la remota posibilidad de ceder un espacio en sus carenados, única fórmula para que MoviStar y Dani sigan juntos. Además, para qué compartir el pastel cuando se lo pueden comer solos durante los dos próximos años fruto de la renovación con HRC anunciada en Assen.
Con ese panorama, es normal que MoviStar quiera reaccionar antes de recoger sus bártulos y dar carpetazo a casi una década de éxitos en el motociclismo. El camino hasta Rossi no es fácil, pero quizá ayude la aversión que el italiano siente hacia los cigarrillos y la cláusula antitabaco que él se autoimpuso en 2001, la misma que rompió el año pasado.
Fuente AS.COM || Chela Mercoles
Las negociaciones entre Yamaha y MoviStar ya han comenzado. Hubo cruce de llamadas durante el pasado GP de Holanda y las partes implicadas saben que el acuerdo será difícil de alcanzar porque, dinero aparte, la marca de los diapasones que ahora cumple su 50 aniversario tiene contrato en vigor con su actual patrocinador, Gauloises, hasta finales de 2006.
La firma española hará todo lo que esté en su mano para reparar el daño que le va a causar el paso a las filas enemigas del bicampeón español, y probable tricampeón cuando finalice la buena temporada que está firmando en 250cc. Sólo MoviStar sabe los beneficios que genera patrocinar a una figura como Pedrosa y por eso lanzó la casa por la ventana con una oferta a la desesperada que rondaba los 18 millones de euros con el fin de subirse el próximo año a las Honda oficiales del equipo Repsol.
Ese intento por colarse en corral ajeno hace que en la petrolera se vea con malos ojos la remota posibilidad de ceder un espacio en sus carenados, única fórmula para que MoviStar y Dani sigan juntos. Además, para qué compartir el pastel cuando se lo pueden comer solos durante los dos próximos años fruto de la renovación con HRC anunciada en Assen.
Con ese panorama, es normal que MoviStar quiera reaccionar antes de recoger sus bártulos y dar carpetazo a casi una década de éxitos en el motociclismo. El camino hasta Rossi no es fácil, pero quizá ayude la aversión que el italiano siente hacia los cigarrillos y la cláusula antitabaco que él se autoimpuso en 2001, la misma que rompió el año pasado.
Fuente AS.COM || Chela Mercoles