emrugu
25/03/04, 17:05:16
Una pareja de campesinos va al ginecólogo.
El marido dice:
"Mire, doctor, es que tenemos un problema: mi mujer y yo queremos tener condescendencia, pero no sabemos si es porque soy omnipotente o mi mujer es histérica.
Anteriormente habíamos ido a otro doctor y nos dijo que mi mujer tenía la vajilla rota y la emperatriz subida, y como además la operaron de la basílica balear, no sabemos si eso puede influir.
Y el hombre continuó: "También a mí hace años me operaron de la protesta y a lo mejor me han dejado escuelas en el cuerpo.
Nos recomendaron ir a un médico de la capital que era muy bueno, y en cuanto entramos en la consulta había allí dos ordenadores conectados a una antena paranoica.
En esa consulta, a mi mujer le hicieron una coreografía y el médico nos dijo que no veía nada raro.
Nos volvimos para aquí y otro doctor nos recomendó hacer vida marítima y nos fuimos a la costa, y en todas las playas, hacíamos vida marítima, pero nada.
Además, mi mujer hace tiempo tuvo un alboroto y le nació el féretro muerto y a lo mejor eso ha influido.
Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano".
Después de escuchar al marido, el ginecólogo contesta:
- Me parece que usted lo que tiene es un problema de especulación atroz.
El marido dice:
"Mire, doctor, es que tenemos un problema: mi mujer y yo queremos tener condescendencia, pero no sabemos si es porque soy omnipotente o mi mujer es histérica.
Anteriormente habíamos ido a otro doctor y nos dijo que mi mujer tenía la vajilla rota y la emperatriz subida, y como además la operaron de la basílica balear, no sabemos si eso puede influir.
Y el hombre continuó: "También a mí hace años me operaron de la protesta y a lo mejor me han dejado escuelas en el cuerpo.
Nos recomendaron ir a un médico de la capital que era muy bueno, y en cuanto entramos en la consulta había allí dos ordenadores conectados a una antena paranoica.
En esa consulta, a mi mujer le hicieron una coreografía y el médico nos dijo que no veía nada raro.
Nos volvimos para aquí y otro doctor nos recomendó hacer vida marítima y nos fuimos a la costa, y en todas las playas, hacíamos vida marítima, pero nada.
Además, mi mujer hace tiempo tuvo un alboroto y le nació el féretro muerto y a lo mejor eso ha influido.
Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano".
Después de escuchar al marido, el ginecólogo contesta:
- Me parece que usted lo que tiene es un problema de especulación atroz.