supreme
22/09/04, 14:40:36
Lo posteé ayer en el foro de coches en el que participo, pero lo pongo aquí también :)
Mi vida ha cambiado esta tarde.
Mi forma de entender términos como "sensaciones", "aceleración" o "adelantamiento" ha dado un giro de 180º absoluto. También lo han hecho términos como "peligro" y "respeto".
Una moto NO ES NORMAL.
"Mañana a las 20:00 quedamos y te doy una vuelta" me decía ayer por la tarde un amigo propietario de una Kawasaki ZX9R.
Ya anoche me fuí a la cama dando vueltas a todo lo que había leído sobre lo que una moto hace sentir al que la cabalga; y a la vez que se las daba, las iba mezclando con todo aquello que desde muy pequeño he sentido por ellas. Siempre las he observado con una mezcla de curiosidad, ansia y respeto. Su agresivas formas, llamativos colores, atrayentes sonidos ... todo percepciones en tercera persona que ni de casualidad podían acercarse a lo que he podido experimentar hoy.
Me temo que voy a conjugar de múltiples maneras y en múltiples ocasiones el verbo "sentir", pero esq no soy capaz de encontrar otra palabra que exprese todo esto.
A las 20:25, esperando impaciente, escucho un sonido que enseguida me hace volver la vista y un escalofrío de anticipación recorre mi espalda. Aquí llega ...
Es una moto grande. Se la ve grande. No sufre las crisis de anorexia que sufren las RR de hoy en día. A su imponente aspecto le acompaña un sonido bronco, muy bronco, cortesía del escape especial que monta. Antes de detenerse un leve pero rápido giro a la empuñadura consigue que ese bronco sonido varíe el tono y haga vibrar mi camiseta; y con ella mi corazón.
Me acerco a la máquina y a su jinete mientras éste se quita el casco y me da unas cuantas indicaciones.
- Por ciudad, sitúa las manos sobre el depósito.
- Cuando salgamos a carretera, suelta el depósito y abrázame. Agárrate a mí como una lapa .... como una lapa, insiste.
- Si tienes cualquier problema o sientes que te estás soltando, dame unos toquecitos con la mano y reduciré velocidad.
- En las curvas tumbamos la moto y yo, no se te ocurra tumbar. Simplemente déjate llevar.
Monto. Los pies encuentran las estriberas sin demasiado esfuerzo y las manos buscan el depósito. La postura no es demasiado incómoda y enseguida el cuerpo se adapta a la misma. Sólo el hecho de ponerte en esa posición ya pone alerta músculos y sentidos para lo que se avecina.
Salimos tranquilos, circulamos brevemente y llegamos a un semáforo. Una larga recta por delante.
El semáforo se pone verde y la moto arranca normal, ni muy deprisa ni muy despacio, hasta que de repente se abre la caja de los truenos.
La aceleración es BRUTAL, SALVAJE, INCONMENSURABLE. Mi cuerpo se deliza lentamente hacia atrás a la vez que las manos intenan aferrarse sin demasiado éxito al depósito. El bramido del motor y el escape nos envuelve por completo. Entonces reacciono, clavo los pies en las estriberas y los fuerzo hacia atrás consiguiendo que el cuerpo vuelva a pegarse al del piloto.
Lo que siento en ese momento es muy complicado de explicar con palabras. La descarga de adrenalina ha sido importante, relajo mandíbula y respiro hondo un par de veces conforme la moto se acerca al siguiente semáforo en rojo. Han sido 5 segundos escasos. Primera marcha. 120km/h.
Entonces comprendo de repente todo lo que la lectura no había sido capaz de enserñarme por completo. Cuando la gente dice que las sensaciones en una moto no tienen ni punto de comparación con las de un coche no lo dice por decir, esq es MUY bruto todo. AHORA sí entiendo todo aquello del "respeto" hacia estas máquinas. Su potencial es ilimitado. Peligrosas de por sí no creo que sean, pero cualquiera que suba en una y no haya comprendido relamente lo que significa ese respeto, va a poner su vida en peligro sin ninguna duda.
Salimos a carretera tranquilamente y el conductor separa mis manos del depósito y hace que rodee su cintura. "No puede ser mucho más bestia q lo q ha pasado hace un momento" pienso.
Pienso mal
No hago más que agarrarme y la aceleración experimentada con anterioridad palidece ante la que me golpea ahora. Me veo obligado a acusar la ya de por sí acurrucada postura y a fijar muy bien los pies en las estriberas. Termina primera, empieza segunda.
No hay diferencia. La aceleración es igualmente salvaje y constante que en primera. Aprovecho un respiro del acelerador para bajar la visera de mi casco y volver a agarrarme fuerte. Llega tercera.
No hay diferencia. Sorprendemente la sensación de empuje sigue siendo brutal, la moto sigue empeñada en empujarme hacia atrás y cada vez tengo que colocarme de manera más y más aerodinámica.
Llegan cuarta y quinta .... y sexta.
El empuje, y creedme que no exagero en absoluto, sigue siendo obsceno. Ni en un M3 en primera se tiene esta sensación. El sonido del viento cubre todo lo demás aunque de fondo y lejano sigue escuchándose el escape.
La velocidad sigue en aumento y siento cómo el aire entra por el casco e intenta quitármelo tirando de él hacia arriba. Agacho la cabeza y disfruto .... DISFRUTO ... de lo que está pasando. Mi ropa se agita con violencia y ese monstruo sigue y sigue empujando sin tregua.
Dejar de acelerar no es como en un coche, la retención es mucho más notable y hace que mi cuerpo caiga con fuerza sobre el piloto.
Paramos, bajamos y de mi boca sólo salen expresiones del tipo "pero tío" "pero esto qué es?!" "ni de coña me lo imaginaba así" "pero qué brutal".
Mi amigo me mira divertido y me pregunta qué tal ha sido la sensación de viajar a 280km/h de marcador (unos 260km/h reales)
Se pone serio y su siguiente frase es: Jorge, no te compres moto. Es el mejor consejo que puedo darte. No lo hagas. Sigue con los coches y olvídate de motos. El más mínimo error y vas al suelo. Puedes tener suerte y que el error lo cometas yendo despacio pero por desgracia conozco a mucha gente que ha terminado muy mal.
Él ha sido afortunado y sólo se ha caído dos veces con otras motos, ninguna de las dos veces con consecuencias serias, pero precisamente por eso, por fortuna.
Entiendo todo esto pero soy joven y tengo la sangre demasiado caliente. Paso de eclipses, de s2000's, de evo's y de cualquier cosa; no hay nada con cuatro ruedas comparable a esto.
Ya llevaba meses barajando la idea de adquirir una moto pero ahora lo tengo totalmente claro. El que quiera un eclipse se lo dejo barato, para ir en busca de sensaciones me quedo con las dos ruedas. Me ha picado el bicho y me ha picado bien.
Saludos :?:
Mi vida ha cambiado esta tarde.
Mi forma de entender términos como "sensaciones", "aceleración" o "adelantamiento" ha dado un giro de 180º absoluto. También lo han hecho términos como "peligro" y "respeto".
Una moto NO ES NORMAL.
"Mañana a las 20:00 quedamos y te doy una vuelta" me decía ayer por la tarde un amigo propietario de una Kawasaki ZX9R.
Ya anoche me fuí a la cama dando vueltas a todo lo que había leído sobre lo que una moto hace sentir al que la cabalga; y a la vez que se las daba, las iba mezclando con todo aquello que desde muy pequeño he sentido por ellas. Siempre las he observado con una mezcla de curiosidad, ansia y respeto. Su agresivas formas, llamativos colores, atrayentes sonidos ... todo percepciones en tercera persona que ni de casualidad podían acercarse a lo que he podido experimentar hoy.
Me temo que voy a conjugar de múltiples maneras y en múltiples ocasiones el verbo "sentir", pero esq no soy capaz de encontrar otra palabra que exprese todo esto.
A las 20:25, esperando impaciente, escucho un sonido que enseguida me hace volver la vista y un escalofrío de anticipación recorre mi espalda. Aquí llega ...
Es una moto grande. Se la ve grande. No sufre las crisis de anorexia que sufren las RR de hoy en día. A su imponente aspecto le acompaña un sonido bronco, muy bronco, cortesía del escape especial que monta. Antes de detenerse un leve pero rápido giro a la empuñadura consigue que ese bronco sonido varíe el tono y haga vibrar mi camiseta; y con ella mi corazón.
Me acerco a la máquina y a su jinete mientras éste se quita el casco y me da unas cuantas indicaciones.
- Por ciudad, sitúa las manos sobre el depósito.
- Cuando salgamos a carretera, suelta el depósito y abrázame. Agárrate a mí como una lapa .... como una lapa, insiste.
- Si tienes cualquier problema o sientes que te estás soltando, dame unos toquecitos con la mano y reduciré velocidad.
- En las curvas tumbamos la moto y yo, no se te ocurra tumbar. Simplemente déjate llevar.
Monto. Los pies encuentran las estriberas sin demasiado esfuerzo y las manos buscan el depósito. La postura no es demasiado incómoda y enseguida el cuerpo se adapta a la misma. Sólo el hecho de ponerte en esa posición ya pone alerta músculos y sentidos para lo que se avecina.
Salimos tranquilos, circulamos brevemente y llegamos a un semáforo. Una larga recta por delante.
El semáforo se pone verde y la moto arranca normal, ni muy deprisa ni muy despacio, hasta que de repente se abre la caja de los truenos.
La aceleración es BRUTAL, SALVAJE, INCONMENSURABLE. Mi cuerpo se deliza lentamente hacia atrás a la vez que las manos intenan aferrarse sin demasiado éxito al depósito. El bramido del motor y el escape nos envuelve por completo. Entonces reacciono, clavo los pies en las estriberas y los fuerzo hacia atrás consiguiendo que el cuerpo vuelva a pegarse al del piloto.
Lo que siento en ese momento es muy complicado de explicar con palabras. La descarga de adrenalina ha sido importante, relajo mandíbula y respiro hondo un par de veces conforme la moto se acerca al siguiente semáforo en rojo. Han sido 5 segundos escasos. Primera marcha. 120km/h.
Entonces comprendo de repente todo lo que la lectura no había sido capaz de enserñarme por completo. Cuando la gente dice que las sensaciones en una moto no tienen ni punto de comparación con las de un coche no lo dice por decir, esq es MUY bruto todo. AHORA sí entiendo todo aquello del "respeto" hacia estas máquinas. Su potencial es ilimitado. Peligrosas de por sí no creo que sean, pero cualquiera que suba en una y no haya comprendido relamente lo que significa ese respeto, va a poner su vida en peligro sin ninguna duda.
Salimos a carretera tranquilamente y el conductor separa mis manos del depósito y hace que rodee su cintura. "No puede ser mucho más bestia q lo q ha pasado hace un momento" pienso.
Pienso mal
No hago más que agarrarme y la aceleración experimentada con anterioridad palidece ante la que me golpea ahora. Me veo obligado a acusar la ya de por sí acurrucada postura y a fijar muy bien los pies en las estriberas. Termina primera, empieza segunda.
No hay diferencia. La aceleración es igualmente salvaje y constante que en primera. Aprovecho un respiro del acelerador para bajar la visera de mi casco y volver a agarrarme fuerte. Llega tercera.
No hay diferencia. Sorprendemente la sensación de empuje sigue siendo brutal, la moto sigue empeñada en empujarme hacia atrás y cada vez tengo que colocarme de manera más y más aerodinámica.
Llegan cuarta y quinta .... y sexta.
El empuje, y creedme que no exagero en absoluto, sigue siendo obsceno. Ni en un M3 en primera se tiene esta sensación. El sonido del viento cubre todo lo demás aunque de fondo y lejano sigue escuchándose el escape.
La velocidad sigue en aumento y siento cómo el aire entra por el casco e intenta quitármelo tirando de él hacia arriba. Agacho la cabeza y disfruto .... DISFRUTO ... de lo que está pasando. Mi ropa se agita con violencia y ese monstruo sigue y sigue empujando sin tregua.
Dejar de acelerar no es como en un coche, la retención es mucho más notable y hace que mi cuerpo caiga con fuerza sobre el piloto.
Paramos, bajamos y de mi boca sólo salen expresiones del tipo "pero tío" "pero esto qué es?!" "ni de coña me lo imaginaba así" "pero qué brutal".
Mi amigo me mira divertido y me pregunta qué tal ha sido la sensación de viajar a 280km/h de marcador (unos 260km/h reales)
Se pone serio y su siguiente frase es: Jorge, no te compres moto. Es el mejor consejo que puedo darte. No lo hagas. Sigue con los coches y olvídate de motos. El más mínimo error y vas al suelo. Puedes tener suerte y que el error lo cometas yendo despacio pero por desgracia conozco a mucha gente que ha terminado muy mal.
Él ha sido afortunado y sólo se ha caído dos veces con otras motos, ninguna de las dos veces con consecuencias serias, pero precisamente por eso, por fortuna.
Entiendo todo esto pero soy joven y tengo la sangre demasiado caliente. Paso de eclipses, de s2000's, de evo's y de cualquier cosa; no hay nada con cuatro ruedas comparable a esto.
Ya llevaba meses barajando la idea de adquirir una moto pero ahora lo tengo totalmente claro. El que quiera un eclipse se lo dejo barato, para ir en busca de sensaciones me quedo con las dos ruedas. Me ha picado el bicho y me ha picado bien.
Saludos :?: